¿PARA QUÉ VIVIMOS SI HEMOS DE MORIR?

Hállome aquí, martes y noviembre del 2008, trabajando una obra de María Zambrano. Esta que escribe, es decir, Mercedes, es esa que lleva años dándole vueltas al temita de la muerte y de su significado (¿para qué vivimos si hemos de morir?)vueltas que se convirtieron en sacudidas, terremotos, sunamis cuando, una vez nacida Adela, supe que algún día moriría.

Lo dicho, hállase ella (la de las vueltas) estudiando a la Zambrano y lee, o cree leer: "la vida sin cauce no sería vida, y el cauce de la vida es la muerte"(1)

-¿Qué dice la loca?

Pues sí, como el río que sin su cauce solo sería agua extendiéndose al infinito, la vida sin la muerte sería un infinito de espanto, un extenderse en el tiempo sin límites; sin embargo con el marco de la muerte la vida es VIDA, alegría de estar vivo, felicidad de vivir; y su significado es ese: VIDA, y vivimos para vivir, en todo su esplendor y en todo su horror... y no hay más, vida, vida, vida...

Ahora soy otra, o al menos soy la posibilidad de ser otra porque tengo voluntad de ser "cantante de la vida".



(1) Las comillas son mías, pues ella jamás dijo eso.

1 comentario:

carlos dijo...

Hola Mer:
Me gusta tu blog. Me gusta mucho. Esta forma de dar tu opinión y de reflexionar acerca de verdades, muchas de ellas de las de "en mayúsculas"... En relación a esta entrada queda claro que viva estás y muy viva ;O) planteándote la muerte y creo que has dado en el clavo. La vida sólo lo es si existe otra cosa que la contraponga, que le sirva de marco, la muerte. Por eso, en realidad, la vida no es futuro ni pasado. Al final la vida es este presente y las cosas que ocurren aquí y ahora, desde el presente es desde donde únicamente se pueden cambiar las cosas porque es donde tenemos capacidad de elección. Esa visión transforma la visión de la vida en algo muy abierto, en potencias que se pueden hacer realidad desde este preciso momento. Creo que aquí reside una de las verdades de esas en mayúsculas y que tú apuntabas: Vivir lo bueno y lo malo, y vivirlo en el presente, sin que eso lleve a obsesionarse con el pasado o el futuro. En el fondo darse cuenta de que uno está vivo, con lo bueno y lo malo es ya en sí la razón principal de querer vivir.
Felicidades por este blog.
Un besote
Carlos Sánchez (Muestra T)